Mi experiencia en el veterinario fue traumática.
La primera vez q fui, fue porque me abandonaron cruelmente. Me tenían encerrado en una jaula con otros gatos con los que hice amistad. En ese tiempo compartíamos la comida y como habían gatos más grandes, terminaba perdiendo. Estaba muy flaco.
Mi dueña dice que ella quería un gato, y como le habían comentado que en la veterinaria donde yo vivía habíamos muchos, ella fue. Según América, me vio y se enamoró de mí porque era una cosita pequeñita y peluda. Asi fue, me sacaron de la jaula, me desparasitaron, mi dueña me arropó, me compró comida y me trajo acá, donde actualmente vivo.
En ese momento, pedí a Bastet y todas las posibles divinidades felinas q no me enviaran nunca más a un veterinario... pero al tiempo después de llegar, me enfermé dos veces y tuve q volver a aquel lugar.
Me pusieron inyecciones y eso me dolió. La doctora le dio a mi dueña unos remedios que odiaba consumir... como la estúpida no entendía q no quería tomarmelos, la rasguñé y la hice sangrar más de una vez.
Luego de mejorarme, pensé q nunca más volvería a ese lugar. Pero después de unos meses me operaron; y esa operación me tuvo un día encerrado en una jaula. Me puse triste y depresivo, pero cuando volví a casa todo estuvo mejor, me tenían harta comida (porque no tenía q hacer ningún régimen) y me trataron como rey (como debe ser no más).
Ahora, mi dueña me dice q me tengo q poner otras vacunas y para eso debo volver al veterinario. ¡¡No quiero!!
Los humanos creen q esto es muy divertido para nosotros. Ni siquera me tienen una gatera, así q me llevan envuelto como con doscientas mantillas y me abrazan bien fuerte para q no me arranque. Por si fuera poco me suben al auto y me mareo... máquina de mierda ¡¡cómo se mueve!!
No entiendo, si los humanos tienen cuatro patas (aunque sólo caminan con dos) ¿para qué ocupan ese tipo de máquinas q hacen q me ponga nervioso dentro de ellas?
Como sea, si me quieren llevar al veterinario, entonces mis amos deberán asumir las consecuencias en sus manos.
